el año que las aplicaciones Blockchain empezaron a tomar vuelo
Desde el nacimiento de Bitcoin en 2009 mucho se ha hablado de la utilidad que pueden tener la tecnología blockchain y el impacto que esto puede generar en las finanzas. Sin embargo, hasta hace muy poco, todas las promesas de una revolución mundial quedaban cortas. Bitcoin, empezó a demostrar poco a poco que puede transformarse en uno de los pilares de la economía digital, su supply fijo de 21 millones, una política de emisión deflacionaria y la robustez de su algoritmo de consenso lo transformó en el criptoactivo más atractivo para los inversores. Estos atributos acompañados de un relato conciso y preciso, como lo es del “oro digital” transformaron en este activo en un producto casi de culto, con una gran comunidad y muchos adeptos.
Sin embargo, la gran seguridad que presenta a nivel código viene a cambio de una baja flexibilidad, lo cual hace que su uso fuera de la transmisión de valor, en este momento, sea limitado; lo cual, no es una desventaja, sino que es el lugar en el mercado que ha acaparado en este punto.
Utilizando la premisa de crear protocolos como el de Bitcoin pero con mayor flexibilidad para poder crear diferentes productos con la tecnología blockchain, diferentes plataformas fueron apareciendo, sumando en sus características la capacidad de crear productos más complejos a traves de codigo representados en smart contracts.
Especialmente durante los años 2015 hasta 2017, cientos de plataformas aparecieron buscando pitchear que serían la plataforma donde poder llevar a cabo este tipo de productos, de estas, Ethereum, fue la que más tracción consiguió gracias a su seriedad y la gran capacidad de los desarrolladores que se unieron a su comunidad.
Desde su concepción en 2015, esta plataforma empezó a generar diferentes productos, en su mayoría experimentales, que resultaron en un principio en grandes fracasos (como el caso de The DAO), pero que rápidamente fueron evolucionando y empezando a generar productos cada vez más robustos y complejos, dejando de a poco atras la fama que gano durante el 2017 cuando las ICOs empezaron a aparecer sobre ella.
Durante fines del 2018 y casi todo el 2019 poco a poco diferentes plataformas empezaron a ganar más y más tracción dentro de Ethereum con un objetivo claro, utilizar dicha tecnología para poder crear un sistema financiero completamente nuevo. En este informe repasamos los principales vertientes de dicha innovación, su evolución durante este año y cual es la gran novedad que presentan.
Las aplicaciones DeFi han ido ganando momentum y en la actualidad cuentan con casi 50 mil usuarios únicos por mes y los smart contracts que las dirigen cuentan en la actualidad con más de 600 MM de dólares en activos bajo su custodia, algo impensado hace solo un año atrás.
En este informe realizaremos un breve repaso de la breve (pero intensa) historia de estas aplicaciones al día de hoy.
El negocio de la estabilidad y el Lending
Durante principios del 2018 la necesidad de conseguir estabilidad empezó a ser uno de los principales dolores de cabeza para el mundo cripto, las ganancias en Bitcoin, Ethereum y otras criptomonedas solo eran equiparadas por las pérdidas que presentaban. Si consideramos que estas plataformas buscan ser en sí economías autosustentables en sí mismas, era evidente dicho objetivo iba a ser imposible. Para que una economía pueda florecer uno de los pilares básicos es la estabilidad.
Diferentes proyectos fueron surgiendo durante los anos tratando de ofrecer la estabilidad necesaria para la evolución y la creación de una nueva criptoeconomia. Quizás el más conocido durante mucho tiempo fue Tether*, que no es otra cosa que una cuenta de banco en donde cada dólar depositado representa un token virtual, este approach por mas que resultó interesante todavía estaba lejos de ser una verdadera innovación tecnológica, sin contar los inmensos problemas legales en los que la empresa padre fue involucrada durante los últimos años.
Al mismo tiempo que tether empezó a crecer, otros proyectos empezaron a intentar crear la misma estabilidad con diferentes medios. Durante 2017 y principios de 2018 vimos el nacimiento (y la muerte) de innumerables proyectos, hasta que al fin uno se impuso, MakerDAO.
Maker propuso un approach diferente en el cual un algoritmo regula la emisión de un token estable pegado al dólar según los depósitos que tiene de un activo volátil, ethereum en un principio (link a nuestra nota para más detalles).
Incluso con grandes escépticos dentro del ambiente, durante 2018 Maker fue capaz de soportar el bear market, manteniendo la estabilidad de su token incluso cuando Ethereum tocó un precio de 80 USD, y poco a poco su token estable, DAI, fue ganando más y más peso, consolidándose como la única alternativa 100% descentralizada y volviéndose así el principal backbone de la economía de Ethereum.
Para que entendamos la evolución explosiva de este protocolo durante enero de 2018 y enero de 2020 el protocolo pasó de cero a casi 500 MM USD en assets under management, llegando incluso a tener bloqueados en su smart contract el 2% del supply de ETH. Nada más durante 2019 el mismo creció un 150%.
Este desarrollo permitió que empecemos a ver una explosión de servicios financieros dentro de ethereum, Compound, que surgió a finales de 2018, empezó a ofrecer el servicio de préstamos sobre Ethereum, DAI y otros activos. Con un crecimiento en los fondos que maneja de casi 10X durante el último año, pasando de 10 MM USD aproximadamente en Enero de 2019 a más de 130 MM USD para este 2020.
Y Compound no estuvo solo, a medida de que el modelo de préstamos con tasa variable empezó a ganar tracción diferentes competidores empezaron a aparecer con diferentes propuestas de valor, Nuo network, dYdX y otros empezaron a atraer a los diferentes usuarios con tasas de interés irresistibles. Lo que empezó con DAI, empezó rápidamente a extenderse a otros tokens.
Este incipiente negocio hizo que rápidamente empezaron a aparecer también competidores en el negocio de las stablecoins, siendo el más interesante al dia de hoy USDC. Que utiliza un esquema similar al de Tether pero con la particularidad de que es un ERC20 token (un criptoactivo que puede ser utilizado sobre la red de Ethereum). La imposibilidad de Maker de emitir más de 100 MM de USD de DAI por diseño (cosa que se amplió a fin de año gracias a la nueva iteración del mismo) hizo que rápidamente USDC empiece a ganar tracción pero sin llegar a destronar a DAI de las actividades de trading más avanzadas donde se ve una clara preferencia de los usuarios avanzados de utilizar esta alternativa.
La gran diferencia entre DAI y USDC está en la estabilidad que presentan, mientras DAI es regulado por un algoritmo y oscila en promedio entre 0.98 USD y 1.02 USD, USDC se mantiene más estable dado que su precio está soportado por dólares reales y la presión de compra/venta del mercado no suele afectarlo tanto como si al algoritmo de DAI.
DEXs : el mercado natural de los criptoactivos
Otro punto importante que presento un gran avance durante este año, fueron los exchanges descentralizados, más conocidos como DEXs. La gran diferencia entre estos exchanges y los tradicionales son que al estar desarrollados íntegramente sobre la blockchain el usuario nunca pierde control de sus fondos, a lo sumo los deposita en un smart contract, por lo cual hay un nivel de seguridad mayor al evitar la concentración de capital en una cuenta que puede ser hackeada. Esto es un gran paso adelante si consideramos la cantidad de hackeos que se han visto durante los últimos años en los exchanges centralizados que suman al dia de hoy robos por cientos de millones de dólares.
En esta categoría hemos visto cómo varios proyectos se han terminado de consolidar, como Kyber o IDEX, y a la vez cómo se empiezan a generar dos tipos diferentes de exchanges, aquellos que cuentan con un Order Book y aquellos que no. Mientras que los primeros apuntan a clientes más sofisticados como los traders, los segundos buscan hacer que la experiencia retail sea mucho más sencilla, esto se suele ver reflejado en un slippage mayor pero a cambio de una mayor velocidad y una mejor experiencia de usuario.
El DEX más interesante durante el año 2019 ha sido Uniswap, un exchange descentralizado donde los usuarios pueden aportar dinero a un pool de liquidez por el cual pueden obtener beneficios, esto se da gracias a que uniswap cuenta con un algoritmo de market making que regula la oferta y la demanda.
Este concepto de un algoritmo de market making “open source” y sobre el que cualquiera se puede aprovechar es algo novedoso, y que a la vez permitió que cientos de tokens con baja liquidez puedan encontrar un mercado donde operar.
Productos cada vez más complejos
Como vemos la evolución de la creación de diferentes piedras angulares de un nuevo mundo financiero viene siendo a un paso acelerado, y es así que uno de los proyectos que buscan crear uno de los productos financieros más complejos, los derivados ha tomado durante este el año el mercado como una tormenta. Synthetix, conocido anteriormente como Havven, presentó un rendimiento de casi el 3000% este año al crear uno de los productos más innovadores.
Synthetix apuntó directamente a crear activos sintéticos (Stokens) los cuales sirvan para poder representar todo tipo de activos del mundo real, desde monedas fiat (sUSD) hasta seguir el rendimiento de S&P. Este proyecto asoma como uno de los principales players a ver durante el año 2020. Su rápida aparición desde mediados de este año ha hecho que Maker empiece a caer en Market share dentro de lo que es la industria DeFi al dia de hoy, incluso cuando no son productos exactamente iguales, esperamos que los sUSD emitidos por synthetix empiezan a ganar cada vez más tracción y ser una alternativa más dentro del negocio de las stablecoins.
A su vez los diferentes productos que existen actualmente empiezan a ser utilizados para crear y ofrecer productos cada vez más complejos. Compound, ha utilizado el concepto de cTokens para ofrecer tokens que representan un activo que está lockeado en su plataforma obteniendo un rendimiento anual. Estos tokens son entregados al usuario una vez que lockea una cantidad de activos en la plataforma para ganar intereses y son una representación de ese derecho. Lo que otorga esto es la capacidad de que el usuario final luego pueda, sin tener que sacar sus tokens del contrato comerciar con dichos tokens con un plus porque otorgan un interés.
Dentro de las tendencias que se vieron a fin de año uno de los proyectos más rescatables ha sido Nexus Mutual, la primer aseguradora de smart contracts que permite cubrirse del riesgo de tomar posiciones en plataformas como Compound o Maker. Nuevamente el concepto consiste en un algoritmo que regula el manejo del capital entre quienes buscan un seguro y aquellos que están dispuestos a poner capital para que así sea. Este es uno de los proyectos a tener en el radar este año puesto que sin competencia al dia de hoy va a ir ganando mercado a medida de que mas y mas estrategias complejas empiezan a surgir.
2019 ha sido un verdadero boom de estas aplicaciones con Ethereum a la cabeza como el principal vertiente de toda la innovación, lo cual no quiere decir que sea quien tenga el control durante el futuro pero sí que al día de hoy sigue consolidando su posición como la plataforma de smart contracts por excelencia con mucha diferencia por sobre las otras blockchains de este tipo. La cantidad de usuarios en las distintas plataformas muestra un interés genuino, aunque pequeño en este tipo de productos lo cual asegura que existirá la posibilidad de hacerse con revenues para los dueños de estas plataformas.
Hemos visto también que incluso cuando estos modelos empiezan a generar tracción, los business models del pasado no aplican a este nuevo mundo. Las principales empresas que empiezan a surgir tienen un modelo en donde el usuario interactúa directamente con un algoritmo que fija las condiciones uniendo a las dos partes, la que tiene el capital, con la que lo requiere como en el caso de Compound o Uniswap; o en donde el usuario interactúa directamente con el algoritmo para obtener el servicio como en el caso de Maker.
A su vez, vemos que estas empresas empiezan a buscar constantemente una descentralización en sus organizaciones, buscando transformarse progresivamente en DAOs ( Organizaciones descentralizadas autónomas), este campo sobre el que esperamos ver grandes avances durante este año les permite a las empresas conseguir que sus tokens no sean considerados securities, dado que el poder está tan licuado que no se puede considerar que un organismo central dirige todas las operaciones y también brinda un nivel de flexibilidad a las mismas que les permite adecuarse rápidamente al mercado. El mayor desafío con este tipo de organizaciones sera el status legal de las mismas en diferentes jurisdicciones dado que al día de hoy hay muy poca jurisprudencia al respecto.
Por último, esperamos ver cómo poco a poco estas diferentes aplicaciones empiezan a interactuar entre sí generando subproductos como el caso de los Ctokens de compound (CDAI por ejemplo), el mundo de las finanzas descentralizadas está recién comenzando.
Referencias
Published at Tue, 28 Jan 2020 16:27:48 +0000
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